
En resumen
El valor de un cliente nuevo no es solo lo que paga por el primer trabajo, sino también lo que puede volver a gastar si repite o te recomienda. Calculando ese valor aproximado puedes decidir con criterio cuánto tiene sentido pagar por conseguir cada cliente en publicidad, en vez de fijar un presupuesto al azar.
La pregunta que casi nadie se hace antes de anunciarse
Muchos negocios de oficios deciden cuánto gastar en publicidad por sensación («100 € al mes me parece razonable»), sin relacionarlo con lo que ese cliente les va a dejar. Con un cálculo simple se puede decidir con más criterio.
El valor del primer trabajo
Es el dato más fácil: el importe medio de un trabajo típico. Una avería de fontanería puede rondar los 120-180 €; un cambio de cuadro eléctrico, varios cientos. Cada negocio conoce su propia media aproximada por tipo de trabajo.
El valor de que ese cliente repita o recomiende
Un cliente contento no siempre vuelve pronto, pero cuando lo hace (una revisión al año, una reforma más adelante) o recomienda a un vecino, ese cliente vale bastante más que el primer trabajo por sí solo. No hace falta un cálculo exacto: basta con una estimación razonable.
Cómo estimarlo con lo que ya sabes
Una forma simple: coge el importe medio de un trabajo, multiplícalo por el número de veces que un cliente medio repite en unos años (aunque sea una estimación) y suma un margen por recomendaciones. No hace falta precisión perfecta, sirve un rango orientativo.
Ejemplo ilustrativo
Si un trabajo medio son 200 € y, de cada 10 clientes, 3 vuelven a llamar en 2 años con otro trabajo de 200 € de media, el valor medio por cliente sube de 200 € a unos 260 € (200 € + 3/10 × 200 €). Con ese valor, pagar 40-50 € por conseguir un cliente nuevo en publicidad deja un margen razonable; pagar 150 € por cliente, no tanto. Cifras de ejemplo para explicar el cálculo, cada negocio debe usar las suyas.
Errores frecuentes
- Comparar el coste de un clic o un lead con el precio del trabajo sin restar los costes de materiales y tiempo.
- No tener en cuenta que no todos los clientes que llaman acaban contratando, e ignorar esa tasa de conversión.
- Fijar el presupuesto de publicidad copiando lo que gasta otro negocio, sin relacionarlo con el propio valor de cliente.
- Calcular el valor una vez y no revisarlo nunca, aunque los precios o el tipo de trabajo cambien.
Preguntas frecuentes
¿Hace falta un programa especial para calcular esto? No, con una calculadora y los datos que ya tienes (precio medio, cuántos repiten) es suficiente.
¿Cuánto es razonable pagar por un cliente nuevo? Depende del valor calculado; como referencia general, cuanto más bajo sea ese coste respecto al valor del cliente, más margen queda.
¿Esto sirve también si no hago publicidad de pago? Sí: ayuda igualmente a decidir cuánto tiempo o esfuerzo dedicar a pedir reseñas o cuidar la ficha de Google.
¿No sabes por dónde empezar?
Cuéntanos tu situación y en el asesoramiento gratuito te decimos qué haríamos primero en tu caso.
Asesoramiento gratis

